Diferencias entre Freelancers, autónomos y pymes. ¿Cuál elegir?

Freelancers, autónomos y pymes: ¿en qué se diferencian?

Freelancers, autónomos y pymes

Freelancers, autónomos y pymes: ¿en qué se diferencian?

En un contexto en el que el trabajo en remoto está cogiendo fuerza, surgen conceptos que, en muchas ocasiones, se emplean como sinónimos. Es el caso de los profesionales freelance y de los autónomos, dos figuras similares, pero con algunas diferencias. Aprovechamos también para examinar las características de las pymes, otra fórmula de negocio separada por una delgada línea de la figura del autónomo.

Freelancer vs. autónomo: las principales diferencias

Tanto los freelancers como los autónomos son profesionales que prestan sus servicios, sea a una persona física o a una empresa, por cuenta propia. Es decir, realizan trabajos remunerados sin que exista un contrato laboral. 

Con este punto de partida, nos encontramos con la primera diferencia. Los trabajos realizados de forma freelance se basan normalmente en colaboraciones esporádicas, de ahí que sea habitual que estas labores se compatibilicen con un trabajo por cuenta ajena, por ejemplo. En el caso de los autónomos, la prestación de estos servicios a terceros forma parte de su actividad económica habitual, lo que significa que no son trabajos puntuales, sino que los realizan de manera continuada.

Para un profesional freelance, muy posiblemente la realización de estos trabajos no represente su fuente principal de ingresos. Para un autónomo, sí. En este último caso, el profesional debe darse de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) y declarar todos los ingresos que correspondan a su actividad económica.

Freelancers-autónomos-pymes

Autónomo vs. pyme: ¿cuándo conviene una u otra?

Aclarados un poco más los conceptos, a continuación nos referimos a otras dos figuras que también se sitúan muy próximas. A la hora de emprender un negocio, surge una duda fundamental: ¿es mejor establecerse como autónomo o como pyme? Un autónomo es una persona física, mientras que una pyme, como empresa, es una persona jurídica. Las obligaciones fiscales y responsabilidades son diferentes en una y otra fórmula.

Lo más habitual es que las pymes se constituyan bajo la forma jurídica de Sociedad Limitada, en cuyo caso deben disponer de un capital social de al menos 3.000 euros. A la hora de responder frente a los clientes o acreedores, una pyme lo hace con el patrimonio de su empresa, mientras que un autónomo debe asumir sus deudas con sus bienes personales.

En cuanto a los tributos, los autónomos deben hacer frente al IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), mientras que las pymes pagarán a razón del IS (Impuesto de Sociedades). Respecto a las deducciones, los profesionales autónomos solo pueden desgravarse el 50 % de los gastos ligados a su actividad económica, mientras que una pyme, el 100 %.

En definitiva, habrá que valorar las características de cada fórmula para decidir si te conviene más dar el salto a una sociedad o mantenerte como autónomo un poco más.

Seas freelancer, autónomo o pyme, desde Algri Coworking te ofrecemos un espacio de trabajo colaborativo para facilitar la expansión de tu negocio hacia la siguiente etapa.



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